EL LOCO QUE SOÑABA XXVI
LA SOMBRA ENTRE LAS LUCES.
Las palabras que más hieren provienen de las sombras...
Del dolor han de venir
frases afiliadas como cuchillos
y certeras como balas,
mas el baquiano sabrá prevenirlas
y el neófito aprenderá a sortearlas...
De la alegría,
palabras como cascabeles,
que embriagarán al insensato, reconfortarán al duro
y aguzarán al desconfiado...
Pero, en las brumas
que arrastran las sombras,
desde las sórdidas esquinas
de las almas deseperanzadas,
no podemos encontrar refugio:
Su vapor dilacera la piel,
ahoga los corazones,
envenena los deseos,
nos colma de su gris purulento
y, al fin, de nada...
Los adioses que condenan
se dicen siempre en las sombras.