EL LOCO QUE SOÑABA XIX
EL ROCÍO Y LA PAZ.
Al terminar un sueño agitado,
quise mirar por mi ventana:
adornaba a una hoja de maleza
una límpida gota de rocío,
y quise beber de su néctar,
saciarme mi sed de calma
en aquel cáliz verde y sinuoso.
Mas pronto el sol matinal
cegó mis ojos, secó la hojita.
Dejé la ventana, me vestí de prisa...
Empezó otra jornada de sueño agitado.
Miraflores, 15 de abril de 2023.