EL LOCO QUE SOÑABA XXIV

 EL EXTRAVÍO DE LA FLOR.

En la senda que conducía al umbral de una noche,
encontré una flor del ramillete de mi juventud.
Ayer, solo la contemplaba desde el mar de fantasía,
dudas, sueños y ansias de goce en el que vivía inmerso.
Hoy, solo quiero perderme en la sutil fragrancia,
en la seda de los pétalos y la dulce savia de los pistilos de esa flor.
Oh, anhelada flor, porque debo sepultar mis ansias hasta primavera...
¿Acaso olvidaste la tibieza del invernadero de nuestros besos?

Jesús María, 26 de mayo de 2023.

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