EL LOCO QUE SOÑABA IX
RECUERDATÉMELO
Toma este puñal y húndelo,
pues nada sentirás nunca,
ya no eres un hombre ¿no ves?,
sólo una bestia putrefacta,
ansiosa de tenerle.
¿No sabes quién fuiste?
Yo no oiré los susurros
que claman y exigen algo
de piedad, de valor.
¿Quién puede creer algo así?
Algún anciano del desierto
que abandonó su caravana
y ahora su carne, hecha jirones,
con ojos vacíos de sus cuencas,
ya no ve lo que dejó atrás.
¿Ya lo comprendiste?
No lo harás nunca, es tarde
y el negro demonio empieza a tener forma
y te devora sin remordimientos.