EL LOCO QUE SOÑABA X
CUANDO SANGRÓ EL CIELO
El cielo sangró blanco,
gruesas gotas cruzaban
de poniente a levante,
sobre su manto oscuro,
incesantemente.
Los amantes odiaron las caricias,
los niños olvidaron sus canciones,
los perros y los gatos pelearon salvajes,
mientras la nívea marcha
insultaba la calma de la noche.
Palabras de cavernoso acento,
ojos malvados de pútrido brillo,
sonrisas bajo girones de carne,
se mezclaban manchadas de alba,
incansablemente.
Masas viscosas, huesos y melancolía,
costras de savia sobre el pavimento,
y el fuego ardiendo en las calles,
el cielo sangró blanco…
¡y nadie supo huir siquiera!